Reseña editorial
El Desafío
El Desafío
Cautivados por la belleza del lugar, un grupo de inversores -mayoría extranjera- se propuso hace poco más de 10 años el desarrollo de un emprendimiento de primer nivel sobre la montaña. Con acceso desde la ruta 40, y a 10 mins del aeropuerto, El Desafío Mountain Resort cuenta con 1040 hectáreas: más de la mitad de ellas de reserva natural propia. Con amplios lotes (4000m2 en promedio), canchas de polo, golf, y espacio ideal para el mountain bike y trekking, el residente cuenta con todo a su alcance. . Como su nombre bien lo indica, el desafío consistía en poder diseñar y construir una cancha de golf en la montaña, entre las pendientes y el bosque de pinos existente. La tarea encomendada a Greg Norman conllevaría un proceso iterativo y mucho trabajo en el sitio. Haciendo uso de la topografía, y maximizando el aprovechamiento de las vistas, se materializarían los primeros 9 hoyos. . El resultado es un diseño único en nuestro país. La creatividad y el enorme trabajo dieron como resultado una cancha de fairways anchos que se recuestan a uno y otro costado, exigiendo el posicionamiento de la pelota desde el tee de salida. A cada lado, la festuca silvestre y los pinos acompañan y enmarcan el trayecto hacia los amplios greens con movimiento, defendidos por bunkers concebidos con asombrosa naturalidad. La variación de altura es utilizada a favor del diseño, con acentuados cañadones y desniveles. El punto más bajo se ubica a 980mts, y el más alto a 1140mts. Con pocos fuera de límite y lotes residenciales solamente sobre el lado más alto de cada hoyo, la cancha por momentos resulta visualmente intimidante; sin embargo, es accesible a todo nivel de jugador. La diversidad de colores, texturas, y visuales (en días despejados se alcanza a ver el volcán Lanín), hacen de ella una cancha entretenida e impactante, en igual proporción. . Tanto el diseño como su mantenimiento cuentan con criterios sustentables e innovadores. Su sistema de riego eficiente utiliza el agua de vertientes naturales y evita el uso de bombas. Fertilizantes orgánicos sustituyen los químicos y el riego respeta los ciclos naturales de la vegetación, favoreciendo al césped elegido.










