Reseña editorial
Pinamar
Pinamar
La ciudad costera de la prov.de Buenos Aires es el sitio predilecto de miles de turistas que verano tras verano optan por disfrutar de sus playas y sus bosques. Al mismo tiempo, son cada vez más los que la eligen como nuevo hogar, apostando por su crecimiento y desarrollo. Su nombre se dota del carácter que las dunas bañadas por el sol y la brisa marina, junto con las singulares coníferas, le otorgan: Pina-mar.
En la década del 40’, Jorge Bunge se encomienda al anhelo de brindar acceso público a las amplias playas. Con conocimiento urbanístico, planifica una ciudad jardín con la infraestructura necesaria, y delinea los principios fundacionales para llevarla a cabo. En paralelo, le encarga a Luther Koontz el diseño de una cancha de golf de 9 hoyos para que los veraneantes pudieran entretenerse cerca del mar. En 1975, Cecilia Bunge de Shaw emprende la construcción de otros 9 hoyos a cargo de Emilio Serra. Al diferir del diseño original de Koontz, De Vicenzo sugiere construir 9 hoyos adicionales, y junto a Juan J. Querelos dan forma al actual trazado, inaugurado en 1984 mediante el golpe de salida del Maestro.
Ubicada en el corazón de la ciudad y en plena armonía con el entorno, Links Pinamar propone un par 72 de 6700yds. La cancha se despliega de forma radial desde el clubhouse, y sus fairways se agrupan en casi todo el recorrido de a pares, divididos por pinos, aromos, acacias y eucaliptus. Amplios, aunque de ancho variable, su mayor gracia radica en los dog-legs: a excepción de los par 3, todos quiebran a un lado u otro, provocando en muchos casos tiros ciegos de aproximación, o bien exigencia en los efectos de pelota. El fuera de límite es una constante, aunque dada la amplitud y la sucesión de árboles, no representa una amenaza tangible. La propia ondulación del terreno se manifiesta a lo largo de todo el campo, con interesantes desniveles en varios hoyos. Los greens son defendidos por profundos bunkers, y dos lagunas entran en juego en los hoyos 5, 10, y 18.
Diversas esculturas de Arte Contemporáneo se extienden sobre el campo de juego y agregan peculiar sustancia, exponiendo la importancia de la cultura en la vida pinamarense.










